94 342 83 41
En tiempo de verano, tomar el sol y pasar tiempo al aire libre son actividades que implican un cuidado de la piel para evitar problemas dermatológicos. A todos nos gusta acabar la época estival con una epidermis hermosa, bronceada y en perfectos condiciones.
Por ello, vamos a presentar 10 consejos para cuidar tu piel en verano. Sigue leyendo para descubrir cómo proteger la epidermis durante las vacaciones veraniegas. ¡Toma nota!.
1. Los cuidados externos de la piel
Es lo primero a considerar, ya que hablamos de un momento del año en el que la piel está muy expuesta. No hay que olvidar que los principales agentes externos contra la epidermis son el sol y la polución. Además, en el caso de piscinas o playas hay que considerar que los rayos solares penetran hasta 40 metros bajo el agua.
También hay que tener en cuenta la deshidratación dérmica. No solo el sol la desencadena, sino que hay un factor extra en tiempos vacacionales de verano: los baños de agua con cloro en piscina. Todo esto hace necesario valerse de fotoprotección SPF50 en las zonas expuestas al sol. Esta protección aplicarla 30 minutos antes de la intemperie y repetirla cada dos horas.
2. Cuidar tu piel desde adentro
Hay suplementos alimenticios que fortalecen la piel antes de la insolación y condiciones veraniegas. Estamos hablando de opciones preventivas: empezar a consumirlos semanas antes del verano. De ese modo, la epidermis está preparada para tolerar mejor las exigencias de un intemperie asoleada y piscinas con grados de cloración.
¿Qué suplementos se recomiendan? En el mercado hay un abanico de alternativas, aunque podemos recomendar: Heliocare, Ultra D, Nuedera, Sunlaude… La idea es consumir vitamina A y E, así como otras sustancias que potencian las células de la piel.
3. Mantener la piel hidratada
Hay muchos factores que quitan hidratación a la piel en época de verano. En primera instancia, tenemos el efecto del sol. También, la brisa juega un papel arrastrando partículas húmedas a la piel. No obstante, uno de los factores más relevantes es el cloro en las piscinas, que genera sequedad e incluso irritación.
Para mantener la epidermis hidratada, lo más recomendado es una crema hidratante con vitamina C. Es importante indicar que esta vitamina también es un excelente antioxidante. Y, por supuesto, también hay que tomar bastante agua.
4. Evitar tomar sol a ciertas horas
Es importante evitar los baños de sol desde las 10 de la mañana hasta las 5 de la tarde. En esos horarios, los rayos ultravioletas son más penetrantes y malsanos para la piel.
5. Limpieza contra el salitre y el cloro
Este par de factores se tornan adicionales en playas, litorales y en piscinas. Las personas se exponen a estas sustancias con una irremediable secuela: la piel se reseca. Por lo tanto, es perentorio lavar constantemente para que ni el cloro ni la sal se acumulen. A su vez, hay que usar cremas hidratantes para corregir las sequedades ocasionadas.
6. Usar crema solar
Es inevitable moverse en horarios donde el sol es agudo, es decir, entre las ya reseñadas horas de las 10 am y 5 pm. ¿Qué hacer? Pues, hay que usar protector solar. Hay que considerar que estos protectores poseen dos aditivos esenciales: dióxido de titanio y óxido de zinc. Ese par de componentes se amalgaman para blindar la piel contra los rayos UV.
7. Limpieza facial profunda y delicada
Esta limpieza es necesaria tanto antes de salir, como al momento de regresar de una jornada a la intemperie. A su vez, se requiere exfoliar para eliminar las células muertas de la piel y permitir que se regeneren. No olvides que, en el rostro, se acumula sudor. A su vez, partículas de arena o sal se pegan a este sudor complicando más el cutis.
8. Usar la ropa adecuada
No hay que olvidar que no solo hay que cuidar la piel la piel expuesta, sino también la que permanece bajo las prendas. Hay que usar prendas holgadas, que no acumulen sudoración o que se empapen y puedan crear condiciones para hongos y otras infecciones. Adicionalmente, es prudente cambiar las prendas con regularidad.
Además, se recomienda usar sombreros o gorras para el sol. Ten en cuenta que la ropa veraniega es cómoda, nada de usar ropa apretada. También, telas que permitan una rápida transpiración; tales como: algodón, lino o fibrana.
9. Alimentación en verano
Durante las vacaciones veraniegas, hay que comer alimentos que ayudan a la piel. Tal es el caso de aquellos que dotan al metabolismo de antioxidantes: frutas, verduras, naranjas, etc. También es prudente la ingesta de vitamina A mediante almendras o melocotones. Por supuesto, tampoco pueden faltar las debidas fuentes de vitamina C; tales como cítricos, brócoli, papas horneadas, tomates, etc.
En el segmento de alimentación, no se puede olvidar la constante ingesta de agua. Lo mejor es consumirla directamente, aunque también se puede obtener mediante jugos de frutas que incorporan vitaminas de fácil asimilación.
10. Tratamientos estéticos
Finalmente, hay varias opciones estéticas para cuidar la piel en verano. Se trata de combinar el cuidado de la epidermis con intervenciones para mejorarla:
- Radiofrecuencia: para eliminar la grasa y flacidez
- Plasma rico en plaquetas: un excelente regenerador celular
- Mesoterapia: permite infiltrar vitaminas, minerales y oligoelementos. Es perfecto para dotar de fortaleza la piel en verano.
Proteger la piel en verano es la mejor forma de prevenir problemas en el futuro. En el Instituto Médico Viator lo sabemos y por eso tenemos los mejores especialistas en nuestra Clínica de Dermatología en Bilbao. Contacta con nosotros para prevenir cualquier enfermedad cutánea.